{"id":10652,"date":"2022-08-17T18:13:40","date_gmt":"2022-08-17T21:13:40","guid":{"rendered":"https:\/\/www.fie.undef.edu.ar\/ceptm\/?p=10652"},"modified":"2022-08-17T18:13:40","modified_gmt":"2022-08-17T21:13:40","slug":"la-antartida-occidental-se-esta-derritiendo-y-es-culpa-del-comportamiento-humano","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.fie.undef.edu.ar\/ceptm\/?p=10652","title":{"rendered":"La Ant\u00e1rtida Occidental se est\u00e1 derritiendo y es culpa del comportamiento humano"},"content":{"rendered":"<p>Un estudio ha demostrado que las huellas del cambio clim\u00e1tico ocasionado por los seres humanos, han llegado a la Ant\u00e1rtida.\u00a0La capa de hielo de la misma estuvo m\u00e1s o menos estable por miles de a\u00f1os, respecto a su forma y tama\u00f1o. Pero, hace un siglo, grandes piezas de la capa de hielo exterior comenzaron a retroceder en gran medida. Eso encaja justo en la \u00e9poca en que el di\u00f3xido de carbono y otros gases de efecto invernadero\u00a0comenzaron a acumularse densamente en la atm\u00f3sfera. An\u00e1lisis del hielo ant\u00e1rtico, han demostrado el aumento de esos gases disueltos en el mismo. Fue l\u00f3gico pensar que la influencia humana estaba afectando el hielo. Pero la Ant\u00e1rtida es un lugar complicado y que cambia mucho dada su variabilidad natural, as\u00ed que identificar la magnitud de la influencia humana en los cambios ha sido un gran desaf\u00edo.<\/p>\n<hr \/>\n<div class=\"paragraph css-bsgw03\">\n<div>\n<p>Los imponentes<strong>\u00a0glaciares\u00a0de la Ant\u00e1rtida Occidenta<\/strong>l tienen en su poder el futuro de las costas del mundo. Su\u00a0<strong>colapso<\/strong>\u00a0podr\u00eda aumentar los\u00a0<strong>niveles del mar,<\/strong>\u00a0<strong>al menos 30 cent\u00edmetros para el 2100<\/strong>, y, potencialmente, mucho m\u00e1s.<\/p>\n<p>Durante a\u00f1os, los cient\u00edficos han observado y aprendido que aquellos\u00a0<strong>glaciares se est\u00e1n desmoronando y derritiendo, a una tasa que aumenta con las d\u00e9cadas\u00a0<\/strong>y pone en peligro la estabilidad de toda la capa de hielo. Pero, aunque la ciencia fue clara y dijo que las influencias humanas en el clima podr\u00edan afectar la l\u00ednea del hielo, se ha hecho dif\u00edcil dilucidar si el calentamiento global producido por el hombre ya ha afectado el derretimiento en progreso.<\/p>\n<p>Ahora, un equipo ha encontrado evidencia de esa influencia humana. En un estudio publicado en\u00a0<em>Nature Geoscience<\/em>, un equipo de cient\u00edficos mostr\u00f3 que, en el \u00faltimo siglo, el calentamiento global producido por el hombre ha cambiado el car\u00e1cter de los vientos que soplan en los oc\u00e9anos cerca de la mayor\u00eda de los m\u00e1s fr\u00e1giles glaciares de la Ant\u00e1rtida Occidental. A veces, dichos vientos se han debilitado o invertido, lo que a su vez provoca<strong>\u00a0cambios en el agua del mar que relame el hielo y hace que los glaciares se derritan<\/strong>.<\/p>\n<p>\u201cTenemos pruebas que confirman que las actividades humanas han influido en el aumento del nivel del mar que vemos desde la Ant\u00e1rtida Occidental\u201d, se\u00f1ala Paul Holland, autor del estudio y cient\u00edfico polar de British Antarctic Survey.<\/p>\n<p class=\"h3\"><strong>El oc\u00e9ano devora el hielo<\/strong><\/p>\n<p>La gran capa de hielo de la Ant\u00e1rtida Occidental tiene congelada en sus entra\u00f1as alrededor de un 6 por ciento del agua dulce del mundo. Si se derritiera, los niveles globales del mar aumentar\u00edan alrededor de 300 cent\u00edmetros o m\u00e1s. Sin embargo, los cient\u00edficos creen que no es probable que eso suceda r\u00e1pido, pero algunas partes de la capa de hielo son particularmente vulnerables, y est\u00e1n en peligro de cruzar un \u201cpunto de inflexi\u00f3n\u201d fundamental si se retiran muy lejos.<\/p>\n<p>En las \u00faltimas d\u00e9cadas, algunos glaciares en la regi\u00f3n han retrocedido sorprendentemente r\u00e1pido. Los glaciares Isla Pine y Thwaites, por ejemplo, est\u00e1n perdiendo alrededor de 10 mil millones de hielo por a\u00f1o y, en a\u00f1os malos, pierden m\u00e1s.<\/p>\n<p>Los glaciares han estado retrocediendo porque sus morros se desbordan por los bordes del continente y van a parar al oc\u00e9ano, el cual es m\u00e1s c\u00e1lido que el hielo. El agua c\u00e1lida derrite el hielo.<\/p>\n<p>Y es muy importante cu\u00e1n c\u00e1lido es el oc\u00e9ano. Durante d\u00e9cadas, la temperatura del agua ha aumentado y disminuido, en parte por los ciclos clim\u00e1ticos naturales que env\u00edan a las diferentes masas de agua cerca del borde de la capa de hielo en momentos diferentes, lo que hace que se produzcan ciclos de fr\u00edo a un poco menos fr\u00edo cada cinco a\u00f1os aproximadamente.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"paragraph css-bsgw03\">\n<div>\n<p>Resulta que el punto principal que controla si el agua c\u00e1lida llega al borde de la capa de hielo es la fuerza de los vientos que se encuentran un poco m\u00e1s alejados de la costa, en el coraz\u00f3n del helado mar Amundsen. A veces, aquellos vientos (primos de los enfurecidos vientos del oc\u00e9ano Glacial Ant\u00e1rtico conocidos como los Rugientes Cuarenta) disminuyen o hasta se revierten. Cuando lo hacen, m\u00e1s agua c\u00e1lida termina cerca del borde de la capa de hielo, lo que significa que se derrite a\u00fan m\u00e1s hielo.<\/p>\n<p>\u201cEn la d\u00e9cada de 1920, los vientos soplaban m\u00e1s uniformemente hacia el oeste\u201d, afirma Holland. \u201cAs\u00ed que, antiguamente, hac\u00eda fr\u00edo todo el tiempo. Cambiaba dr\u00e1sticamente entre fr\u00edo y muy fr\u00edo\u201d.<\/p>\n<p>Pero ahora, dado el lento calentamiento del planeta, el punto de referencia en su totalidad se ha movido. En vez de tener un ciclo que cambia entre fr\u00edo y muy fr\u00edo, el cambio es entre c\u00e1lido y fr\u00edo.<\/p>\n<p>Los cient\u00edficos sab\u00edan que la fuerza de los vientos en esta regi\u00f3n del mar Amundsen afectaba la temperatura del agua. Solo hay registros de la fuerza y la direcci\u00f3n del viento desde 1979. Pero los patrones de esta regi\u00f3n coinciden casi perfectamente con las condiciones lejanas que se dan en el oc\u00e9ano Pac\u00edfico tropical, donde s\u00ed hay registros mejores y m\u00e1s antiguos, por lo que el equipo pudo extrapolar las conclusiones y ver c\u00f3mo los vientos de la regi\u00f3n polar han cambiado en el \u00faltimo siglo.<\/p>\n<p>Usaron un conjunto de modelos clim\u00e1ticos para ver c\u00f3mo los patrones del viento pod\u00edan haber evolucionado en los \u00faltimos 100 a\u00f1os si no hubiese estado en juego el calentamiento global provocado por los seres humanos y lo compararon con lo que verdaderamente hicieron los vientos. El patr\u00f3n de hoy, con vientos tanto del este como del oeste, significa que la regi\u00f3n entera termin\u00f3 un poco m\u00e1s c\u00e1lida que lo que era hace 100 a\u00f1os, cuando el viento soplaba hacia el oeste la gran parte del tiempo.<\/p>\n<p class=\"h3\"><strong>El hielo fuera de equilibrio<\/strong><\/p>\n<p>En el pasado, e incluso hasta en los primeros registros que observaron los cient\u00edficos en la d\u00e9cada de 1920, el hielo se derriti\u00f3 en las fases m\u00e1s c\u00e1lidas y creci\u00f3 nuevamente en las fases fr\u00edas. Pero, en el \u00faltimo siglo, no se ha llegado a ese equilibrio. Los cambiantes vientos y las fases c\u00e1lidas del oc\u00e9ano han corro\u00eddo el hielo m\u00e1s r\u00e1pidamente de lo que lo han podido remplazar.<\/p>\n<p>Varios momentos particularmente notables del cambio de viento, como en la d\u00e9cada de 1970, coincidieron con los mayores retrocesos de los glaciares Isla Pine y Thwaites.<\/p>\n<p>Esos glaciares son particularmente sensibles al derretimiento en sus morros. El suelo debajo de ellos es c\u00f3ncavo, como un bol. El hielo del glaciar est\u00e1 unido al \u201cborde\u201d del bol, pero, si se derrite m\u00e1s all\u00e1 de ese borde, el agua c\u00e1lida del oc\u00e9ano puede desparramarse debajo y derretirse a\u00fan m\u00e1s r\u00e1pidamente desde el fondo.<\/p>\n<p>En 1974, uno de esos poderosos momentos de derretimiento empuj\u00f3 a los glaciares m\u00e1s all\u00e1 de esos \u201cbordes\u201d, y, desde entonces, el glaciar se ha derretido mucho m\u00e1s r\u00e1pido de lo que lo hac\u00eda anteriormente (al menos, 50 por ciento m\u00e1s derretimiento que antes), se\u00f1ala Eric Steig, cient\u00edfico atmosf\u00e9rico y de n\u00facleo de hielo de la Universidad de Washington y autor del informe.<\/p>\n<p class=\"h3\"><strong>El sospechoso ha sido identificado&#8230;\u00a0somos nosotros<\/strong><\/p>\n<p>Se dieron cuenta de que la m\u00e1xima causa del patr\u00f3n de los vientos es el cambio clim\u00e1tico ocasionado por los humanos.\u00a0<strong>Los gases de efecto invernadero que los humanos han arrojado a la atm\u00f3sfera en los \u00faltimos cientos de a\u00f1os han cambiado la manera en que el calor se mueve por el planeta tan minuciosamente que han modificado la forma de los patrones de vientos b\u00e1sicos en los polos<\/strong>.<\/p>\n<p>La capa de hielo de la Ant\u00e1rtida est\u00e1 m\u00e1s o menos estable en lo que respecta a su forma y su tama\u00f1o por muchos miles de a\u00f1os. Pero, hace un siglo, las piezas de la capa comenzaron a retroceder en gran medida. Eso encaja justo en la \u00e9poca en que el di\u00f3xido de carbono y otros gases de efecto invernadero hab\u00edan comenzado a acumularse densamente en la atm\u00f3sfera, por lo que parec\u00eda l\u00f3gico pensar que la influencia humana estaba afectando el hielo. Pero la Ant\u00e1rtida es un lugar complicado que cambia mucho dada su variabilidad natural, as\u00ed que identificar la magnitud de la influencia humana en los cambios ha sido un gran desaf\u00edo.<\/p>\n<p>\u201cEra muy dif\u00edcil imaginar que el hielo se iba a quedar a esperar feliz por milenios y luego iba a decidir retroceder naturalmente justo cuando los seres humanos comenzaron a perturbar el sistema, pero las pruebas del impulso por la variabilidad natural eran s\u00f3lidas\u201d, escribe en un correo electr\u00f3nico Richard Alley, cient\u00edfico de clima de la Universidad Estatal de Pensilvania.<\/p>\n<p>No obstante, un planeta en calentamiento ha cambiado muy claramente la manera en que los vientos se mueven alrededor de la Ant\u00e1rtida, y es probable que ese cambio contin\u00fae, a menos que algo dr\u00e1stico suceda para retrasar o revertir el proceso de calentamiento.<\/p>\n<p>\u201cSi seguimos con este patr\u00f3n, tal vez nos movamos hacia una situaci\u00f3n en la que el cambio sea entre c\u00e1lido y muy c\u00e1lido\u201d, indica Holland. Y eso podr\u00eda ser devastador para el hielo.<\/p>\n<p>Pero el futuro no est\u00e1 escrito todav\u00eda, subray\u00f3 Steig. Mantener a las futuras emisiones de gases de efecto invernadero bajo control contribuir\u00eda considerablemente a que aquellos cruciales vientos no se debiliten a\u00fan m\u00e1s, el agua bajo el borde del hielo se enfr\u00ede y el hielo se congele.<\/p>\n<p>\u201cEl derretimiento [de la capa de hielo de la Ant\u00e1rtida Occidental] nos afectar\u00e1 a todos\u201d, se\u00f1ala Steig \u201cLos efectos ser\u00e1n globales porque el nivel del mar aumentar\u00e1 globalmente\u201d.<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<p><strong>Fuente: <\/strong><a href=\"https:\/\/www.nationalgeographicla.com\/medio-ambiente\/antartida-occidental-derretimiento\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><em>https:\/\/www.nationalgeographicla.com<\/em><\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Un estudio ha demostrado que las huellas del cambio clim\u00e1tico ocasionado por los seres humanos, han llegado a la Ant\u00e1rtida.\u00a0La capa de hielo de la&hellip; <\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":10653,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":[],"categories":[36,35],"tags":[],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.fie.undef.edu.ar\/ceptm\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10652"}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.fie.undef.edu.ar\/ceptm\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.fie.undef.edu.ar\/ceptm\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fie.undef.edu.ar\/ceptm\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fie.undef.edu.ar\/ceptm\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=10652"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/www.fie.undef.edu.ar\/ceptm\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10652\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":10654,"href":"https:\/\/www.fie.undef.edu.ar\/ceptm\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/10652\/revisions\/10654"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fie.undef.edu.ar\/ceptm\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/10653"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.fie.undef.edu.ar\/ceptm\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=10652"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fie.undef.edu.ar\/ceptm\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=10652"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.fie.undef.edu.ar\/ceptm\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=10652"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}