Cuatro astronautas se aventurarán alrededor de la Luna en Artemis II, la primera misión tripulada de la NASA para establecer una presencia a largo plazo en el satélite. El vuelo de 10 días ayudará a confirmar y evaluar los sistemas y el hardware necesarios para las primeras misiones humanas de exploración lunar. Artemis II se debe al éxito del Artemis I no tripulado de 2022 y demostrará una amplia gama de capacidades necesarias en misiones al espacio profundo. El vuelo de prueba Artemis II será la primera misión de la NASA con tripulación a bordo del cohete SLS (Sistema de Lanzamiento Espacial) y la nave Orion. La misión Artemis II llevará a los astronautas más lejos de la Tierra y más cerca de la Luna que cualquier humano ha estado en más de medio siglo. Desde este punto de vista y entorno únicos, la tripulación de Artemis II trabajará con científicos en la Tierra para facilitar investigaciones científicas que informen futuras misiones espaciales tripuladas.
Después de más de cinco décadas sin humanos más allá de la órbita terrestre baja, la misión Artemisa II marca un punto de inflexión en la historia espacial. No es ciencia ficción ni nostalgia del Apolo: es un plan real, con fecha, tripulación y tecnología lista para probarse. En un momento donde el espacio vuelve a estar en boca de todos (entre telescopios y cohetes reutilizables), Artemisa II representa el regreso humano a la Luna en 2026 con una misión que combina ciencia, riesgo y futuro. Y sí, esto nos involucra más de lo que parece.
¿Qué es la misión Artemisa II y por qué es tan importante?
La misión Artemisa II será el primer vuelo tripulado del programa Artemis de la NASA. Su lanzamiento está programado no antes de febrero de 2026, con una ventana que podría extenderse hasta abril, y tendrá una duración aproximada de 10 días. A bordo viajarán cuatro astronautas: Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch (NASA), junto con Jeremy Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense.

El objetivo no es alunizar, sino realizar un sobrevuelo lunar en trayectoria de “retorno libre”, similar a lo que hizo el Apolo 8 en 1968. Esta ruta permite que la nave regrese a la Tierra incluso si fallan algunos sistemas críticos, algo clave cuando se prueba tecnología en espacio profundo con humanos por primera vez desde 1972.
El plan de vuelo: 10 días que lo cambian todo
Durante la misión, la nave Orión dará primero dos vueltas a la Tierra antes de dirigirse hacia la Luna. Tras aproximadamente cuatro días de viaje, los astronautas sobrevolarán el lado oculto del satélite, una región que sigue siendo un cosmos lleno de secretos y que pocas personas han visto con sus propios ojos.

Estos 10 días no son solo simbólicos. Servirán para poner a prueba sistemas de soporte vital, navegación, comunicaciones y protección contra radiación espacial. Cada dato recopilado será crucial para misiones futuras, donde el margen de error será aún menor. Artemisa II es, literalmente, el ensayo general de volver a vivir en la Luna.
SLS y Orión: la tecnología más poderosa jamás lanzada
Para lograrlo, la NASA usará el Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS), considerado el cohete más potente de la historia. Genera más empuje que el Saturno V del programa Apolo y está diseñado para misiones de largo alcance. Junto a él viaja la nave Orión, equipada con el Módulo de Servicio Europeo, desarrollado por la Agencia Espacial Europea, responsable de energía, oxígeno y control térmico.

Además, Artemisa II incorpora tecnología internacional de alto nivel, incluyendo sensores avanzados y sistemas de comunicación innovadores, demostrando que el regreso a la Luna ya no es un esfuerzo aislado, sino una colaboración global.
¿Por qué Artemisa II es el primer paso para volver a pisar suelo lunar?
Si todo sale bien, Artemisa II abrirá la puerta a Artemisa III, misión que sí buscará alunizar y establecer una presencia humana sostenible. La diferencia con el pasado es clara: ahora no se trata solo de llegar, plantar una bandera y volver, sino de quedarse, aprender y preparar el camino a Marte. Para una generación que creció con internet, videojuegos espaciales y cultura digital, esta misión conecta ciencia real con imaginación colectiva. La misión Artemisa II no solo revive el sueño lunar, sino que redefine cómo entendemos el futuro humano fuera de la Tierra.

Artemisa II nos recuerda que la exploración espacial no es cosa del pasado, sino una apuesta por lo que viene. En 2026, cuatro personas volverán a rodear la Luna y, con ellas, viajarán las preguntas de toda una generación: ¿qué tan lejos podemos llegar?, ¿qué estamos dispuestos a arriesgar?, ¿y qué significa realmente explorar? Tal vez el verdadero viaje no sea solo alrededor de la Luna, sino hacia una nueva etapa de la humanidad.
Fuente: https://ecoosfera.com
