Fracasa lanzamiento de satélite chino por anomalía en cohete Larga Marcha-7A

China investiga las causas del fallo ocurrido durante el vuelo y no ha informado sobre el estado del satélite. Confirmó el fracaso de la misión que buscaba poner en órbita el satélite Zhongxing-4B, luego de que el cohete Larga Marcha-7A presentara un funcionamiento anómalo durante el vuelo. El lanzamiento se efectuó a las 20.02 horas de este lunes desde el centro espacial de Wenchang, en la isla de Hainan. La agencia oficial Xinhua informó que las causas de la anomalía están bajo investigación, sin precisar en qué fase del vuelo ocurrió ni cuál es el estado del satélite. El incidente representa un revés para el programa espacial chino, que mantiene una intensa actividad de lanzamientos y prepara futuras misiones de exploración lunar. El propulsor ha explotado en pleno vuelo, en lo que supone su segundo fallo catastrófico tras su vuelo inaugural en 2020.


El cohete chino Longa Marcha 7A explotó pocos segundos después de despegar, según han confirmado las autoridades responsables. La nave sufrió anomalías técnicas justo tras el encendido de sus motores y quedó envuelta en llamas, sin que hasta ahora se haya reportado ningún lanzamiento exitoso de carga útil asociado a esta versión.

La misión, organizada por la Administración Nacional del Espacio de China, se llevó a cabo desde un centro de lanzamientos situado en territorio nacional. El Longa Marcha 7A es una variante de media capacidad dentro de la serie Longa Marcha y está diseñado para poner en órbita satélites de observación y misiones logísticas, con sus etapas propulsadas por combustible líquido hipergólico.

En estos momentos, se ha abierto una investigación exhaustiva para determinar el origen de la falla. Expertos en sistemas de lanzamiento analizan datos de telemetría y los restos del vehículo, prestando especial atención al sistema de alimentación de combustible, la válvula de presurización y la secuencia de ignición de los motores de la primera etapa.

La serie Longa Marcha, operativa desde principios de los años ochenta, acumula cientos de misiones exitosas, pero también ha atravesado episodios de incidentes y atrasos que han obligado a revisar los protocolos de seguridad y calidad. Estas revisiones son clave para garantizar que los lanzamientos posteriores del Longa Marcha 7A y otras versiones cumplan con los requisitos técnicos y de fiabilidad.

Este contratiempo podría afectar el calendario previsto para poner en órbita satélites de telecomunicaciones y proyectos científicos de diversos organismos nacionales e internacionales que confían en la flota china. La paralización temporal o el retraso de nuevas misiones puede generar un efecto dominó sobre contratos y calendarios de operaciones conjuntas.

Mientras continúan los análisis, las autoridades chinas han reiterado su compromiso con la transparencia técnica y la mejora continua de sus cohetes. El resultado de esta investigación servirá para aplicar correcciones específicas en el diseño y evitar que fallos similares se repitan en futuros lanzamientos.

Fuente: https://www.msn.com