En solo 9 horas y con más de 1.000 obreros, China construyó una estación de tren.

La obra se encuentra en Longyan, donde un equipo masivo de operarios logró conectar tres líneas ferroviarias existentes con una nueva vía de alta velocidad. El éxito radicó en una organización militar que dividió al personal en siete unidades operativas para trabajar de forma simultánea y precisa. China ha dejado en claro que la sincronización, el trabajo en equipo y la ingeniería van de la mano. En un operativo que comenzó a la tarde y finalizó antes del amanecer, 1.500 trabajadores en perfecta armonía lograron la remodelación y el empalme de la estación Nanlong. Para alcanzar esta meta, se desplegaron siete trenes de trabajo y 23 excavadoras que operaron bajo un cronograma estricto. Esta red ferroviaria está diseñada para soportar trenes que circulen a una velocidad máxima de 200 kilómetros por hora. Gracias a este avance, los tiempos de viaje entre el sureste y el centro de China se reducirán drásticamente, optimizando el transporte de pasajeros y el flujo de mercancías en una de las regiones más dinámicas del país.


China ha dejado en claro que la sincronización, el trabajo en equipo y la ingeniería van de la mano. En un operativo que comenzó a la tarde y finalizó antes del amanecer, 1.500 trabajadores en perfecta armonía lograron la remodelación y el empalme de la estación Nanlong.

Este hito no solo destaca por la velocidad de ejecución, sino por la complejidad técnica que implicó coordinar maquinaria pesada en un tiempo récord.

El proyecto se localiza en la ciudad de Longyan, dentro de la provincia de Fujian, al sur del gigante asiático. El objetivo central de la maniobra era integrar las vías de los ferrocarriles GanlongGanruilong Zhanglong con la flamante línea de Nanlong.

Para alcanzar esta meta, se desplegaron siete trenes de trabajo y 23 excavadoras que operaron bajo un cronograma estricto. La actividad frenética fue captada por drones, mostrando una marea de operarios moviéndose con sincronía total.

Sincronización y tecnología de punta

La clave de este fenómeno constructivo fue la división de tareas en escalas perfectamente diagramadas por los ingenieros a cargo. Mientras un grupo se encargaba de pavimentar el terreno con asfalto y hormigón, otro equipo instalaba los equipos de monitoreo y las señales de tráfico ferroviario.

Según informaron las autoridades locales, esta metodología permitió que procesos que normalmente demandan meses de planificación se resolvieran en una sola madrugada de trabajo intenso. La nueva infraestructura forma parte de un ambicioso plan de conectividad que abarca más de 246 kilómetros de extensión.

Esta red ferroviaria está diseñada para soportar trenes que circulen a una velocidad máxima de 200 kilómetros por hora. Gracias a este avance, los tiempos de viaje entre el sureste y el centro de China se reducirán drásticamente, optimizando el transporte de pasajeros y el flujo de mercancías en una de las regiones más dinámicas del país.

Se desplegaron siete trenes de trabajo y 23 excavadoras que operaron bajo un cronograma estricto. (Foto: Independent.com.uk)

Datos clave de la megaobra China

  • Impacto regional: la obra permitirá que el trayecto entre ciudades cercanas se reduzca de siete horas a apenas noventa minutos de viaje.
  • Maquinaria pesada: además del personal humano, se utilizaron siete trenes de construcción especializados para el tendido de rieles.
  • Horario nocturno: las tareas iniciaron un viernes a las 18:30 y finalizaron el sábado a las 03:00 para minimizar el impacto ambiental.
  • Seguridad vial: se instalaron sistemas avanzados de señalización lumínica y sensores digitales de tráfico durante el mismo operativo.
  • Planificación previa: aunque la ejecución duró nueve horas, los estudios de suelo y logística previa se extendieron por varios meses.

Fuente: https://www.clarin.com